Por lo que respecta al Patrimonio Natural, su protección es la protección de su paisaje, que es la expresión material de la adaptación del montañés a su tierra. Los grandes cambios que se están produciendo en nuestro campo afectan a paisajes de gran belleza, la urbanización del territorio no es respetuosa con él y el desarrollo turístico, tal como se lleva a cabo hoy en dia, es capaz de destruir precisamente aquello a lo que debe su existencia. Repoblaciones masivas con eucaliptos, canalización de rios y arroyos, tala y mutilación de árboles, obras públicas que no respetan los valores naturales, paseos marítimos en lugares idílicos, canteras por todas partes, promociones urbanísticas dañinas para el paisaje, abuso de los herbicídas, plantas invasoras, etc., etc., etc. Si no nos movilizamos en defensa de la Naturaleza privaremos a las generaciones venideras de disfrutar la esencia de nuestra tierra.