ÍNDICE:
I. - IMAGEN POSITIVA Y PELIGROS DE LA ENERGÍA
EÓLICA.
II.- UN EJEMPLO DEL PROBLEMA: CANTABRIA.
III.- ENFOQUE NACIONAL DEL PROBLEMA Y SUS
SOLUCIONES.
IV.- CONCLUSIONES.
Nota previa: Aunque en esta ponencia
se va a exponer un aspecto negativo de la energía eólica, dicha fuente
de electricidad tiene otros aspectos enormemente positivos. Por ello,
lejos de oponernos a la implantación de la misma, apoyamos su crecimiento
ordenado siempre que no se produzca a costa de los patrimonios natural
y cultural.
I.- IMAGEN POSITIVA Y PELIGROS DE LA ENERGÍA EÓLICA.
Hay dos características de la energía eólica (su
carácter renovable y la no producción de gases de efecto
invernadero) que han contribuido a dotarla de una imagen muy positiva,
excesivamente positiva.
Esta inicial percepción social, constantemente potenciada con
campañas interesadas de las compañías eléctricas
(tan deseosas de mejorar resultados como de limpiar su imagen de contaminantes
medioambientales) y calurosamente aceptada por una ciudadanía
que así tranquiliza su conciencia ecológica, ha traído
aparejada una gravísima consecuencia: se ha concedido a la industria
del viento una desmedida libertad de actuación que ha redundado
en la proliferación de abusos contra el patrimonio natural y
cultural.
Es indudable que, por las circunstancias anteexpuestas, se ha permitido
a este tipo de explotaciones lo que se niega a las demás industrias,
fundamentalmente en lo que se refiere a los impactos medioambientales
y visuales.
Y aquí es donde se producen los mayores perjuicios patrimoniales
achacables a los aerogeneradores: con su tamaño (muchos superan
los cien metros de altura) y su ubicación en puntos elevados
y por tanto especialmente visibles, a menudo afectan gravemente a los
paisajes culturales, entendiendo como tales aquéllos formados
por la combinación del trabajo del hombre y de la naturaleza
que han adquirido valores reconocidos socialmente.
II.- UN EJEMPLO DEL PROBLEMA: CANTABRIA.
1.- Antecedentes:
Como en tantas otras regiones españolas, el extraordinario desarrollo
de la energía eólica provocó una situación
de descontrol que puso en peligro la conservación de los paisajes
cántabros. Sólo la aprobación de una moratoria
sobre la concesión de licencias impidió la instalación
de decenas de complejos eólicos en paisajes naturales y culturales
de alto valor, incluso sobre notables yacimientos arqueológicos.
El actual Gobierno de Cantabria ha manifestado su voluntad de prorrogar
la moratoria eólica, y está en proceso de negociaciones
con sus homónimos de Castilla-León para intentar paralizar
la implantación de parques eólicos prevista en la frontera
provincial que separa a Burgos de Cantabria.
2.- Paisajes culturales amenazados:
Paralizado el peligro en que estuvieron otros paisajes culturales por
la aplicación de la moratoria eólica, actualmente está
en juego la conservación de dos entornos especialmente valiosos:
la ruta del Románico de Valderredible y los valles pasiegos.
Valderredible, integrado en la llamada "Ruta del Románico"
compartida por las provincias de Burgos y Palencia, posee un elevado
valor patrimonial. Precisamente por la relevancia cultural de esta comarca
y de su limítrofe Valdeolea se consiguió en su momento
paralizar los planes de instalación de varios complejos eólicos
autorizados por el Gobierno Regional de Cantabria. Los mismos argumentos
esgrimidos entonces por asociaciones y particulares parecen no bastar
a las Autoridades burgalesas, dispuestas a autorizar la instalación
de esos complejos industriales a escasos metros de los que se previeron
y abortaron en Cantabria. Y en este segundo ataque se pretende ir más
allá, habiéndose autorizado en los últimos días
la instalación de un parque eólico en el mismo Monte Hijedo,
ejemplo de conservación de bosque caducifolio y fondo natural
del valle antes referido.
En cuanto a los valles pasiegos, constituyen un museo etnográfico
a escala real que hay que preservar a toda costa. Este ejemplo tan característico
de modificación armoniosa del medio natural para un mejor aprovechamiento
por el hombre, corre peligro de perder todo su valor ante la avalancha
de molinos metálicos coronando sus cumbres. Y precisamente cuando
el Colegio de Arquitectos de Cantabria ha solicitado su declaración
como Bien de Interés Cultural. De nuevo puede darse la paradoja
de que lo que el Gobierno Regional de Cantabria decidió conservar
se vea machacado por la decisión de una Administración
vecina que ni siquiera ha permitido presentar alegaciones a los más
afectados por los proyectos (dado que pertenecen a otra región).
3.- Actuaciones emprendidas:
Ante la gravedad de los problemas expuestos, desde Burgos se ha
producido una extraordinaria movilización de asociaciones y entidades
administrativas aglutinadas fundamentalmente en torno a la bautizada
como "Mesa Eólica de la Merindades de Burgos". En lo que se refiere
a Cantabria, varias asociaciones (Fundación Naturaleza y Hombre, ACANTO,
ADIC, ARCA; Ecologistas en Acción de Cantabria y Cantabria Nuestra)
hemos acudido conjuntamente ante el Gobierno de Cantabria para solicitar
la parada de las obras y el cese de las concesiones.
III.- ENFOQUE NACIONAL DEL PROBLEMA Y SUS SOLUCIONES.
Más allá del planteamiento estrictamente jurídico de las competencias
de cada Comunidad Autónoma para decidir sobre la instalación de complejos
eólicos, es evidente que nos encontramos ante un problema de alcance
nacional. En todas las regiones de España se están produciendo situaciones
similares, y por ello consideramos que, frente a la dificultad añadida
para la conservación del Patrimonio Cultural que nace de la fragmentación
jurídica, se impone coordinar a escala nacional las actuaciones de las
asociaciones dedicadas a la defensa del patrimonio.
En este sentido, proponemos a Hispania Nostra, como organizadora de
estas jornadas y dado su ámbito de actuación nacional,
que promueva la redacción de un documento que recoja unas propuestas
comunes de actuación ante estas amenazas, a partir de las cuales
se pueda ofrecer el apoyo mutuo entre organizaciones de distintas regiones
para fortalecer las posturas proteccionistas y para cubrir en la medida
de lo posible las lagunas de actuación que impone la legislación
vigente.
Todo ello en la seguridad de que a partir de dichas propuestas sería
mucho más fácil trasladar los razonamientos de las asociaciones
proteccionistas a los ciudadanos y se contribuiría con ello a
la mejor formación de la sociedad en este campo y a la mayor
efectividad de las acciones en favor de la conservación de nuestro
patrimonio cultural.
IV.- CONCLUSIONES.
1.- Las industrias productoras de energía eólica, pese a su
buena imagen, pueden afectar gravemente a la conservación del patrimonio
cultural.
2.- Las asociaciones de defensa del patrimonio debemos
luchar contra estos efectos perniciosos.
3.- Para la mejor defensa del patrimonio cultural de
las diferentes regiones de España sería recomendable coordinar
las estrategias de actuación de las asociaciones locales y nacionales
y ofrecer a cada una el apoyo de las demás.